
Cuentan
los fundadores de la planta radial, que al escucharse por primera vez las ondas
sonoras de la 90.7 de la FM, la varilla a superar estaba bastante elevada,
porque las preferencias de los receptores se dirigían hacia la vecina provincia de
Sancti Spíritus, con años y prestigio de sobra en esto de convertir el sonido
en mensaje. Pero no pasó mucho tiempo en que los oídos chamberos se enfocaran
en su recién nacida emisora.