Por: Yaimer Mujica Pérez.
Decir
lo contario sería engañarnos. Este agosto 2020 en Chambas fue incompleto, y no
desde el punto de vista del calendario, sino porque se extrañó, se extraña, ver
en el cielo un fuego artificial y de fondo una música inigualable: la conga.
La Parranda del Gallo y el Gavilán no tuvo su gran festejo en el 85 aniversario de esta tradición, y la culpa, ya sabemos recae en la COVID-19. Un año perdido, eso es lo que se creería ante este panorama, pero no, los parranderos de ambos barrios, con nasobucos incluidos, le plantaron cara a la dificultad e impidieron que una vez más, desfalleciera su pasión.














