miércoles, 22 de julio de 2020

Las redes sociales y el enredo contra Cuba

Por: Yaimer Mujica Pérez.
Imagen tomada de Internet.
El mundo se mueve hoy en torno a Internet, y Cuba no es la excepción. Facebook, Twitter, Instagram, hasta TikTok como lo más reciente, son aplicaciones cibernéticas que ya parecen tan comunes como cualquier otro elemento de la realidad no virtual. Y aunque aún el acceso a las facilidades que la web ofrece puede resultar costoso para la media de los cubanos, ¿quién nos dice ahora que debemos volver a épocas precedentes en las cuales estos temas, parecían tan lejanos como un viaje a la Luna? Pero en el caso particular de la nación caribeña, el asunto de las redes sociales es un verdadero enredo, por la manipulación constante de la vida nacional, algunas veces escondida tras reclamos lógicos de la población.
Analicemos las más recientes. ¿Quién no ha visto una foto, video y hasta texto acompañante de una cola? Ahora mismo esta es la reina de la corona de quienes buscan, como decimos en buen cubano, hacer leña del árbol caído y abonar el descontento que provoca una larga fila de personas en busca de algún recurso para llevar a casa.
Es verdad, las colas son angustiosas, pero los denunciantes permanentes de dicha problemática, atacan las consecuencias, no las causas que las desencadenan. ¿Qué cambió de 2 años a hoy? Pues aunque suene a discurso de Tribuna Abierta, no hay otra respuesta que el recrudecimiento del bloqueo norteamericano bajo la administración de Donald Trump. ¿Por qué los reporteros de las colas no reflejan en sus publicaciones estas verdades? ¿No creen que si estuviese en manos del Gobierno cubano las colas desparecerían hoy mismo? A veces hay que pensar un poco más antes de subir algo a Facebook, que tal vez haga más daño que beneficio.
Y en esto del lleva y trae de las redes sociales surge otro tema, la venta de productos en algunas tiendas mediante tarjetas bancarias en monedas libremente convertibles. Ya hablan por doquier de diferencias sociales, las que por cierto, existían antes de esta decisión. Todo el mundo no tiene un pariente en la yuma que le mande dólares y euros, pero vuelven a irse por las ramas, y no hablan de las esencias, acá no se busca otra cosa que captar capital, dinero duro, que permita sostener a un país que desde hace más de 3 meses no cuenta con su motor económico fundamental: el turismo.
Lo dijo el Presidente cubano: parece una medida que favorece a pocos, pero que a la larga repercutirá en todos. ¿Por qué no se enjuicia en publicaciones de Internet el ataque a las remesas familiares por parte del gobierno norteamericano? Están ansiosos desde allá por tumbar la Western Union, y de eso muy pocos se pronuncian. ¿Acaso se le pide a Díaz Canel y sus ministros quedarse impasibles y no buscar soluciones?
Y si estos ejemplos te parecieran poco, ahora se utiliza la lamentable defunción del reguetonero cubano “El Dany”, para atacar en las redes del enredillo, como diría un colega de trabajo, al sistema de salud cubano. Es verdad que “Yomil”, quien integraba dúo musical con el joven fallecido, dijo en Internet que la muerte fue provocada por una negligencia médica.
Ni contarles cuántos titulares surgieron a raíz de ese momento. ¿Qué sucedió en este caso? Para ello se debe esperar, porque la propia Dirección Provincial de Salud de La Habana explicó en una nota que se creó una comisión de expertos que estudia las causas de esta muerte, resultados que se harán públicos si la familia lo desea. De esto último se dijo prácticamente nada en las redes, claro, porque lo importante para los manipuladores es asegurar ya, sin pruebas científicas, que “El Dany” murió por culpa de la medicina cubana.
Nuestro país no es impecable, ni libre de problemas, pero tampoco tan catastrófico como a veces desde Facebook se dibuja.    
Quizás cuando escriba estas palabras, ya otro rumor circule contra Cuba en la web, y algunos de manera ingenua, o no, se presten para seguirles el juego a los orquestadores de tormentas perfectas, que buscan, no lo dude, cambiar lo que hace más de 6 décadas no han podido por cualquiera de las vías.
Nuestra guerra del siglo XXI es digital y para ella debemos armarnos de argumentos y razones, porque no deja de tener validez aquello de que trincheras de ideas, valen más que trincheras de piedras, aunque contextualizando diríamos: trincheras de ideas, pueden más que tuits y post en Facebook.  

1 comentario:

  1. https://www.aldiafl.com/periodista-de-radio-chambas-enfrenta-la-redes-sociales/?preview=true

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